Recomendaciones encaminadas a la prevención de enfermedades.
Regla 1: Comer variedad de alimentos.
Cada grupo de alimentos varía en la cantidad y tipo de nutrientes que contiene por eso cuando planee sus comidas, es importante que seleccione alimentos de cada uno de los grupos de alimentos: granos y cereales, vegetales y frutas, carnes, lácteos, aceites y azúcares.
Regla 2: Elija alimentos bajos en grasa y colesterol.
El colesterol es una sustancia que se encuentra en algunos alimentos pero también se produce en el organismo. Es el principal componente de los depósitos grasos que se encuentran en las arterias coronariascuando hay enfermedad coronaria. Para disminuir los niveles de colesterol se debe revisar el tipo y cantidad de grasa en la dieta. Hay dos tipos de grasa:
- Grasas saturadas, que aumentan el nivel de colesterol; son aquellas grasas que tienden a volverse sólidas a temperatura ambiente, se encuentran en productos animales y en algunos vegetales: carne, yemas, mantequilla, helado, aceite de coco y de palma.
- Grasas no saturadas: son grasas que no tienen un efecto importante en la elevación de los niveles de colesterol. Generalmente son grasas que se encuentran en estado líquido a temperatura ambiente, como el aceite, y que son provenientes de vegetales o plantas. Se pueden usar en limitadas cantidades. Hay dos tipos de grasas no saturadas:
- Poli-insaturadas: Aceites de maíz, girasol, sésamo, soya.
- Mono-insaturadas: Aceites de oliva.
Regla 3: Reducir la sal de la dieta.
Si se ingiere mucho sodio el organismo retiene líquidos y esto puede hacer que se aumente la presión sanguínea. Para bajar el consumo de sodio:
- Reducir el uso de sal de mesa y sales de condimentos.
- Sustituir la sal por combinaciones de hierbas y especies para dar sabor a las comidas.
- Consumir menos alimentos preparados porque contienen mayor cantidad de sal para preservarlos.
- Disminuir la ingesta de aperitivos salados tipo patatas chips.
Regla 4: Mantenga el peso deseado.
El organismo recibe calorías cuando come y las utiliza cuado esta activo. Si se consumen mas calorías de las que se gastan, el exceso de calorías es almacenado principalmente en forma de grasa. Aun cuando se ingieran unas pocas calorías de más por un tiempo prolongado, puede llevar a un aumento gradual en el peso y a mayor peso, mayor trabajo para el corazón.
Para perder peso se necesita ingerir menos calorías de las que se utiliza y aumentar el gasto de energía mediante el ejercicio físico. uidado con las dietas de moda: pueden hacer más daño que beneficio. Muchas personas que intentan estas dietas vuelven a recuperar esos kilos rápidamente una vez retornen a su alimentación normal.
El manejo del sobrepeso debe hacerse de manera permanente y gradual, estableciendo metas a corto y largo plazo. Al principio es muy difícil pero recuerda que tienes como motivación mejorar tu salud y bienestar general. Y siempre supervisado por un médico o dietista.
Regla 5: Seguir un plan regular de ejercicios.
El corazón es un músculo, y así como los músculos de sus brazos y piernas, necesita ejercicio de manera regular para hacerlo mas fuerte y que trabaje mejor.
Para obtener mejores resultados, el ejercicio debe ser:
- Regular: al menos 3 veces a la semana.
- Que involucre un grupo grande de músculos y que sea repetitivo, como por ejemplo caminar, nadar, remar y ejercicios aeróbicos.
- Seguro: pregunte a tu médico el tipo y la cantidad de ejercicio indicado antes de comenzar el programa.
Los beneficios de un programa constante de ejercicio son: disminución de los niveles altos de colesterol, baja de peso, control de la diabetes, y manejo del estrés.
Y, además, es una forma de recobrar un nivel de energía y vigor necesario para las actividades diarias.
Regla 6: Disminuir el azúcar.
Ingerir demasiada azúcar y alimentos dulces puede provocar caries y aumento de peso, y no debe ser consumida por enfermos diabéticos.
Una buena solución podría ser escoger alimentos de los otros principales grupos de alimentos, como frutas o verduras.
Regla 7: Comer más alimentos ricos en almidón y fibra.
Alimentos con contenido de almidón son también llamados carbohidratos complejos, son una gran fuente de energía y nutrientes. La mayoría de los almidones se encuentran en el grupo de los granos y cereales. Algunos alimentos como los granos enteros, salvado, frutas y vegetales, son ricos en fibra. Una dieta alta en fibra puede ayudar a reducir los niveles sanguíneos de colesterol, regular la función intestinal y evitar el estreñimiento.
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